Estos panes son fáciles, rápidos (todo lo rápidos que pueden ser unos panes, con sus levados y sus tiempos) y están buenísimos.
No es imprescindible, pero la corteza mejora al 100% con una piedra de hornear, no es algo terriblemente caro, las hay entre 25-30 euros y las pizzas salen de muerte, así que se amortiza, pero vamos, que sin piedra también se puede hacer, aunque no quedarán tan crujientes, la corteza queda más blanda.
La receta es del libro Pan con Webos Fritos, que recomiendo mucho, mucho, mucho, 14-15 euros bien invertidos no, lo siguiente. Todo fácil, accesible, bien explicado y ¡buenísimo!.
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| Barritas de pan de Pan con Webos Fritos |
Ingredientes para cuatro barritas:
- 500 gr de harina panadera
- 310 gr de agua
- 10 gr de levadura fresca
- 10 gr de sal
Preparación:
En un cuenco grande ponemos la harina, desmenuzamos por encima la levadura y añadimos el resto de los ingredientes, mezclamos con la mano o con una rasqueta hasta que la masa empiece a tomar cuerpo.
Ponemos la masa encima de la encimera enharinada y amasamos, cuando todos los ingredientes estén bien integrados y la masa tenga un aspecto más fino, formamos una bola y la dejamos reposar dentro de un cuenco untado con aceite y tapado con un paño de cocina, en un lugar cálido, durante una hora.
Aprovecha esta hora libre para otros menesteres. ;-)
Cuando haya pasado la hora, volvemos a poner la masa en la encimera enharinada y la dividimos en cuatro partes, con cada parte hacemos una bola y luego, poniendo las dos manos encima y haciéndola rodar, le damos forma de barrita (esta parte no es tan fácil como parece, a mi se salen tirando a churro, pero están buenas igual).
Ahora lo ideal es tener una couche (paño de lino) para el reposo, si no tenemos, nos apañamos con uno de algodón.
Espolvoreamos harina sobre la couche y ponemos encima las barritas, una al lado de la otra, haciendo un pliegue con la tela entre cada una para que no se toquen, tapamos con otro paño y dejamos reposar 35 minutos.
Precalentamos el horno a 250 grados, si tenemos piedra de hornear la ponemos dentro encima de la rejilla, sino, ponemos una de las bandejas del horno y en el fondo del horno, no en la última guía, sino tocando al suelo del horno, ponemos otra bandeja o molde de metal.
Cuando haya pasado el tiempo de reposo y el horno esté a la temperatura, con una cuchilla hacemos un corte a la largo de cada barrita (esto que parece tan fácil, me resulta complicadisimo, la masa no colabora nada de nada), ponemos las barras sobre la piedra o la bandeja y con rapidez echamos una taza de agua fría en la bandeja del fondo, cerrando rápido la puerta del horno, para que se genere vapor.
Horneamos 5 minutos y bajamos la temperatura a 220 grados, horneamos 15 o 20 minutos más, pero a los diez minutos abrimos un pelín la puerta del horno para que se escape el vapor.
Los últimos minutos hay que vigilar el pan por el cristal, porque cada horno es un mundo, si veis que está muy dorado, sacadlo aunque no hayan pasado los veinte minutos. Sabréis que está listo si al golpearlo con los dedos suena a hueco. Dejadlos enfriar en una rejilla, disfrutad del olorcillo maravilloso que os han dejado en toda la casa y en cuanto se dejen.... ¡a comer!
En
El amasadero podéis encontrar, todo tipo de harinas, semillas y todos los utensilios de mundo para elaborar pan, también tienen en
María Lunarillos o
Megasilvita y todas las harinas y semillas en Sabadell en la panadería Turris, de Xavier Barriga, en las Ramblas.
Espero que alguien se anime y ¡ya me contareis que tal!